¿Te has preguntado quién pondrá la comida en tu mesa cuando la actual generación de agricultores desaparezca?
En este impactante testimonio, José Rubiel Riaño nos revela por qué se considera parte de la última generación de campesinos, advirtiendo que la juventud —incluido su propio hijo— prefiere las oportunidades de la ciudad antes que "sufrir y pasar necesidades" en el campo.
La realidad es desgarradora: tras intentar vender sus productos en un mercado campesino, terminó perdiendo más de 300,000 pesos y tuvo que entregar su cosecha de yuca y limones a los animales porque nadie la compró.
El video es un llamado de alerta urgente: si no se apoya al campo hoy, en un futuro no muy lejano las ciudades se quedarán sin qué comer.